Amor de pasillo


Devoro con elegancia todo tu cuerpo
disfrazo mi mirada al dirigirla al horizonte infinito
absurdo y frío de una pared
de reojitos contemplo la curiosa interrogante que invade tu mente.

Tratando de adivinar la excusa que nos invita a descubrirnos
ni tú ni yo somos capaces de dar el primer paso
cayendo en cuenta que solo soy un raro huésped
que a nadie duele
y que mucho menos saben
descifrar el termino de mi impredecible transito en esta
encrucijada llamada vida.

Anhelando ser inmortal en tu recuerdo
parto silenciosamente al exilio de mis sueños
en horas obligatorio descanso
al no soportar un día de arduo trabajo.