Cada noche voy de viaje,
Viajo hasta el carmin de tu aroma,
Al hacidero de donde florece cada mañana el mejor de los soles: TUS OJOS!
Pero debo dejar de soñar y resucitar,
Volver a este presente,
Y que mi voluntad sea el destierro de esta distancia fingida,
Y que en mi camino no tenga otra compañía que el de tu cuerpo.

Christian Jaimes
“Chrija”