Ando crisiado por vivir entre la mortandad de mi estéril sentimiento de muerte,
como alucinando entre mares de ojos que me miran sin observarme plácidamente,
ando muriendo de mengua ante tu voz lejana de mis labios,
entre el efímero estadio de alegrías kamykazes y tristes plegarias que no acaban de llegar a donde espero que te encuentres.