Me encantaría regalarle un verso a tu sonrisa,
en tus ojos la graciosa majestuosidad de ese cielo que te cubre mientras caminas,
solo en un leve instante fingirme tan tuyo,
tu tan mía,
entre rastros de letras,
venid,
y salgamos del frente de esta ventana para caminar entre la inquietud de una distancia ajena,
siente como entre este caos voy pretendiendo seducirte para vivir un día a la vez en tus dedos...