Estoy cansado de andar caminando solo,
nadie ha sido capaz de sentir algo tan poderoso por mi para hacerme renunciar al suicidio eterno de mis sentido,
y aposté conmigo mismo a que fueses tu eso que quizás se aventure a reventar mi absurda errantes,
estaré entregando mucho por nada pero no me rindo,
eres esa maldita suerte a la que ando procurando el precio de mi inútil y decadente arpegio de versos que procuran conquistar ese tonto
(si que me devuelva a cualquier modo)
mundo donde mi gris existencia quede reducida a la nada...

Si maldita es la suerte por ser ese algo a quienes los asiduos perdedores apelamos para crees que existe algo distinto
a la voluntad de satisfacer sus deseos,
no es dependencia entonces mía
sino de ese estúpido argumento llamado destino.

Busco una respuesta que lejos de estéril sea vida y tu beso es para mi
la muestra y la puerta al infierno o al edén,
de un beso quizás dependo para ostentar libertad o esclavitud de tal sentir...

Me haz llamado desde el silencio y junto a ti ando luchando por cambiar el mundo de la única manera que conocemos,
insistiendo hasta que nada ni nadie se rinda.
Enviado desde mi BlackBerry de Movistar