Dejemos atrás ya la prehistoria social, emprendimos casi a dos décadas la conquista de un cielo pleno en libertad absoluta, las batallas que se han librado en estas incontables horas, quizás con sus bajas y sus innumerables éxtasis es el reflejo de una demanda que fue postergada por el panfleto de una hipócritas casta de personajes pre-elaborados y configurados en laboratorios maquillados con papel moneda, la historia nuestra historia ha sido reescrita con sangre y fuego, para demostrar Que el avance indetenible de los voluntariosos esfuerzos de hombres y mujeres rinden sus frutos en la inmortalidad de esa estirpe histórica que no sucumbe a la bota mediocre de mercenarios hambrientos sino que soporta pacientemente el renacimiento de una era necesaria para hacerse con la bandera de la igualdad tal como la alzamos con algarabía en este milenio bicentenario.

Christian Jaimes
"Chrija"
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