Quiero de ti rosa de mis vientos,
una canción vestida de gloria,
una oda disimulada en el aroma eterno de la mortandad,
una palabra que desnude mi inocencia y la vuelva el oxígeno y agua que suplican mis pies para llegar a ti.

Acercate dulce niebla espesa de furia,
besame como al principio del fin de esta historia,
juguetea entre el agridulce maremotos de mis temores,
hazme tan tuyo como ya siento que sos de este nuevo mundo,
no dejéis que la distancia o el silencio embarguen tus caprichosos anhelos,
porque tan generosos mis pensamientos son,
que tu nombre no escapa de mis inquietos sesos.
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