Verdad verdadera

No son mis preguntas o tus respuestas y viceversa,
somos tu y yo, tal cual cobardes queriendo retar la incapacidad sentimental del otro, quizás,
quizás es atrevernos,
es esa cuestión de mentirnos sobre el asunto del amor como quimera del cuerpo sediento de sexo,
estrategias lingüísticas que nos seducen a creer en visiones engañosas para acabar idos hacia un mas allá.
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