Sigamos andando hasta que la vorágine de esta llorosa noche nos desnude el alma,
y sea el alba quien nos cobije sin mayor temor que el de robarle el verdor a las hojas,
bebernos las ansias de continuar tatuando en estos artilugios leves deseos de volver eternos amantes de la vida,
enemigos de la indisoluble ternura con la que la soledad nos seduce constantemente...


Christian Jaimes
"Chrija"