Hagamos que tu silencio se escuche en todas de mis partes,
que derroque el bullicio estéril de mis punzantes fantasías.

Hagamos que tu llanto gracioso,
disfrazado de malévola inocencia invada hasta el mas oscuro de mis vicios,
para canjearlos por esos besos que os robare con mis dedos.

Hagamos que todo este cuento sea una leyenda,
nacida de la insignificancia de tantas partidas surreales,
y que renazca del vientre de Gaia,
y viajen hasta exiliarse en las fases tiernas de mi madre Luna...

Christian Jaimes
"Chrija"