A veces poseo tan poca tinta en la sangre como ahora para coordinar y juntar las frases en este frio papel
Carezco de la fuerza para enviarle con un mortero de pasión y magia una oda a la satisfacción de hacerme eterno en la soñada realidad
Hueco y vacío padezco el sin sabor de las lagrimas con la que anhelo borrar la tristeza o la cobardía que me seduce a enviarme a la oscuridad
Un beso que me abraza con el fuego del mañana es el sustento de mi mirar.