A nadie le entregare mi corazón
Ni mis lagrimas o mi furibunda inspiración
No porque se lo merezca sino porque en estas cosas no se puede hacer en el sentido estricto y literal
Se merecerán tal vez un beso una caricia o mi fugaz compañía
Una vieja letanía que los puntos cardinales transformen como un halo de fantasía
Pero nada en sentido literal hasta que lo figurado deje de gritar.