La luna sube las mareas 
A mi tan solo las penas y aviva en mi alma el querer saber que hay al otro lado de ella 
Es tan oscuro como el velo que en noches heladas cubre mi alma 
Que me hace soñar que me piensas como a nadie mas y al despertar no eres tu quién vela mi dormir.

Ven a mi guerrera de radiante armadura 
Demuéstrame que por nuestro andar no estará nunca mas oxidada.

Recorre mis caminos haz de mi pecho tu almohada 
De mi sienes tu barlovento y de mis cabellos tu aliento.

Llega a mi 
Eclipsa mi luna
Sálvame del hastío y al rescatarme redimida en la utopía serás.