Buen día al alba que nos acompaña luego de serle infiel a mis sueños con el brillo de la luna y la tertulia silente del cielo estrellado.

Obsesivo este insomnio que me incitaba a mis dedos para procurar escribirte un suplicio que me ayudara a huir solo a la danza de tus faldas en estas leves horas insomnes para los entes normales.

Pero solo tengo este último aliento para rogarte un jamás,
La utopía de un quizás y la quimera de un tal vez...