Dormiremos entre la sabana de esta lluvia bendita Nos arropamos de la cabeza a los pies con la indomable fortuna de sus caricias
Desde esta luz de lluvia pasearemos por el velo afable de la luna hasta que hoy se haga mañana
Así hasta la mañana de esta mañana
Con el fino sabor de su piel reposando sobre el pecho inmortal de este querer.