De tal manera en que el néctar de vuestro aliento se sumerge en nuestro ser
Así mismo los latidos de mi corazón me incitan a no dejar de soñarle despierto
Me seduce el silencio y la lejanía de su brillo de ojos
Me cautiva y me encierra apacible diosa mía en la calidez de sus tiernas palabras
Y no muero mientras renace mi inspiración en cuerpo suyo...