Veo

Veo a la dulce noche vestir tus labios de dulzura 
A las estrellas desnudar tu cuerpo ingenua doncella de miel 
A la brisa acariciar tus pensamientos 
Y a la noche fantasear con tu grácil andar.  


Veo el brillo de tus ojos y me guían al sendero de tu alma 
Para habitar en tu pecho y resucitar mi inerte voz 
Una y mil veces cuando por tu lado posa mi inspiración 
Y arrebatarte una risa bandida que me invita a habitar en el portal de tu regazo 
Cantándole al alba un beso y una caricia que me hacen eterno visitante de tu realidad.