Me rendiré entonces,
Escribiré versos en ti usando como pluma mis labios mientras tus ropas van cayendo al edén del olvido,
Donde acaben en llanto tus poros,
Verás el suspiro de tu pecho,
Tus ojos partirán al rincón arenoso del descanso,
Fumare a tu lado,
El humo adictivo de mi cigarrillo se hará cómplice del viento que te acaricia.

Tal vez morirá algo en ti,
Renacerá el montón de sentimientos que decidiste vestir con el idílico odio.

Te juro que serás mejor o peor que antes,
Pero no igual,
Jamás la misma después de atravesar con tus manos mis cabellos. 

¿Partirán tus pasos para volver?
Quién sabe,
Lo sabrán tal vez mis ojos cuando lean tus letras a la mañana del dia que le sigue al siguiente,
Quien sabe si seremos pasajeros de una noche,
Quien sabe si de otras muchas con sus albas.

Así que si te marchas antes de llegar,
Serás bienvenida hacia la esperanza de no verme entre tanta soledad,
Pues ya no puedo regresar o irme a donde nunca se,
Escribiré versos en tu piel hasta mas adentro de tu alma,
Para vestirte nuevamente con el tapiz de cosas y asuntos que no haz querido volver a vivir.