Chica de las flores,
Tan dulce y suave,
Tan sublime y guerrera de luz,
Habitante sempiterna en la danza de los colores que se escapan de tu piel,
Tierno y gracioso jardin de silencios exquisitos,
Ven hoy,
Secuestrame el aliento como tu haz aprendido a hacerlo con mi pluma,
Pero por sobre todas las cosas,
Clavate en mis cielos para asaltar con nuestras manos las estrellas y sembrarlas en nuestro andar.