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Transformo mi canto en agudos y frías lanzas
para romper la inexacta estrategia que usas para alcanzar la gloria
arrebatando la esencia cruel que despides en cada marchita e hipócrita sonrisa
como sinónimo a la sempiterna aberración por ser una mancha llamativa en el amplio lienzo que adorna la simpleza de estas cuatro paredes
donde estos peones irónicamente juegan a ser reyes y damas
con el objetivo de congraciarse ante ti como entes serviles a tu estupida creatividad.