Catarsis postlaboral

Cada paso que doy es una histerica suerte infernal
Se hace eterno el tiempo mientras que unas lagrimas que ansian recorrer mi cara se encierran en el alma de este antiguo errante
Que el placer de dejarse morir a la incapacidad de volar
Con las alas rotas aguarda silente el fuego de una inmortal puñalada que haga brotar de sus manos
La pincelada derrocadora de falsedad y escueta vanalidad demagogica.