Los pocos motivos para esconderme de las sombras partieron a otro lugar,
Las apuestas,
Los deseos y los sueños son ahora quimeras de olvido,
Otra razon mas para sumirme en la mortalidad,
No hay lugares donde la plenitud se satisfaga,
Toca seguir andando consolandose con el discurso constante de que algun dia otra vida vendra a colmar esta absurda ansiedad,
Pero entre tanto,
Entre tantas palabras que se andan gritando en el amorio de las ausencias y la distancias,
No tendre mas nada,
Solo mil motivos para calcularle el tamaño a los labios de la luna y abrazarme a ellos como unico e idilico refugio que apacigue mis guerras,
Y con el sinfonico paso de tu tierno y agridulce nombre en mi piel.