Si supieras, si supieran en realidad como son mis segundos, mis minutos... mis horas.
Ahora han dejado de caer las gotas sobre estas calles lúgubres, estas que sostienen nuestros pies mientras vamos de un lugar a otro -teniendo un destino o no a cual llegar- para ser mas honesto, son recuerdos que me repliegan sin tener soluciones coherentes, se me notan los vacíos mientras hay un nadie en esto que me motiva por retratar un montón de letras sobre el firmamento sin tener así aquellos delirios que me deslumbraron.

Ya ningún lugar da calma y paz, pareciera como que si ese montón de eternidades transmutaran como cánticos endemoniados, y los corazones a pesar de su borrachera, de la danza de las odaliscas que se paran de calle en calle vendiendo placeres presumiendo amor nos piden consuelo al llegar las albas y nadie nos ama en realidad.

Termino al fin de los instantes queriendo ver no fantasmas sino quimeras que arrastren mis versos a otro paralelismo exquisito mañana y quebrarme las piernas, y los dedos, y los oídos y los ojos para ver si con todo eso descubro mil motivos para hundirme en la levitación de tus alas de cristal.

Christian Jaimes
"Chrija"